El trípode de Helena es un blog personal, es decir, yo soy el único que escribe en él. En la parte superior de la columna derecha, verán mi retrato y debajo una descripción fantástica (curiosamente muy real) de mi carácter. Todo junto es Bisutería barata... A continuación, en Oropel imperial están organizadas las entradas según los temas recurrentes. Lo que hay es simplemente el fichero del blog. Siguen dos listas: Cinefilia y Bibliomanía, cuyos fines son fáciles de suponer. Luego, otras dos secciones Hits del blog y De uno en uno cuyas funciones están (para variar) demás definir.
Si a alguno de ustedes le intriga el título del blog, de click aquí o busque la respuesta en el "oropel" de Relatos. Si están interesados en descubrir más acerca de la sugerente imagén del encabezado, entren aquí o revise la primera entrada del "oropel" Pintura.
En fin, los saludo y les exijo que si tienen algo que decir, sea para bien o para mal, háganlo escribiendo algún comentario.

miércoles, 23 de junio de 2010

El Mao-Mao (o Crystal Renn en la portada francesa de Vogue)

[Está foto es como las que Dora Maar, la amiga de Picasso, tomaba de desnudos femeninos en los años 20 del siglo pasado]

Estoy escribiendo esto y para hacerlo le estoy robando un par de minutos a mi chamba. Escucho a La foca, un grupo argentino al que oí por primera vez durante el Festival de Cine de Lima del año pasado. Vos lejos de vos, así se llama el disco que me regaló el director de la pela. Otro argentino. Ya no escucho mucho a Cerati, a Charly, a Fito o a Calamaro. Voy al cine muy de vez en cuando y, para colmo, a ver sonseras de las que todavía no estoy curado. Nadie se muere por eso. Espero. Hoy salió el sol un poco y la casaca me queda más grande y desentonada que nunca. Todos vuelven del refrigerio y yo estoy en mi esquina siguiendo el Mundial desde el Twitter. Cuatro personas se juntan por el gol de Alemania. Digito adormecido por la sobremesa. Está semana he pensado ligeramente sobre algunas cosas. Sobre lo feliz que se ve la gente a través de sus profiles del Facebook. Sobre Feist y Adele. La verdad, poco me importa sí estoy haciendo bien o mal por comer, todas las mañanas a las 10, empanadas hechas con grasa de cerdo. O de haber asistido a casi todo el repertorio de los Yuyas sin sensibilizarme en vano (aunque me encanto esa adaptación que hicieron de las Coplas por la muerte de su padre de Manrique en Con-cierto olvido [2010]). La verdad, me da igual si estudio aquí o allá. He vuelto a la Ventana, a dos o tres funciones en esta semana que pasó. Mi correo de Hotmail está lleno todos los días de mensajes automáticos y no de saludos humanos. Y yo lejos de vos. Siempre así, lejos en Berlín, lejos de todos y hasta lejos de mí. Esa fue una paeziana. Eventualmente salen solas. Como mis "qué miedo". Según @reuters_science, los científicos pueden leer tu mente mejor de lo que uno mismo lo hace. La cuenta del teléfono ha subido bastante. Supongo que me echaran la culpa. Quiero salir de la molicie. Con la energía de Dany Umpi. Sus canciones escandalizan a mi abuela. Sobre todo esa en la que dice: hoy no voy a salir, me quedaré aquí, haré una fiesta en mi casa mirando MTV. No tengo Facultad. La nueva generación la ha tomado. Una vez la bautizaron como G. By-pass. Esos eran malos tiempos. Cae la gota. La otra noche tiré unos pedazos de ladrillo desde el techo de Letras para sabotear una reunión. Nadie se dio cuenta. Tenía la impresión de escuchar la banda sonora de Trainspotting (1996) como el fondo de mi escaramuza. Pongo play a la siguiente canción y es una de The Killers: Read my mind. Esa es mi respuesta para el tweet de la Reuters. La gente se reuné no sé donde para evitar la casa de las ballenas. Japón y Dinamarca están a favor. Una ONG pide firmas y fondos. Gracias al Magis Profesional aprendí recién cual es la diferencia entre un programa y un proyecto. Mi vida, se entiende, necesita de lo primero para salvarse. Y de indicadores precisos. Como el grado de alcohol en la sangre. O el grado de vergüenza en la cara. O de la cantidad de té de Arábica o de anticucho de Panchita que he comido. Hace unos días descubrí -con la ayuda de alguien- en You Tube un video sobre una cabra que tenía una máscara por lo que se le alejaban las otras. Y ella no entendía el rechazo. Esa cabra debería poder cantar como nosotros. Me la imaginó saltando con Stay Young o con alguna tonada indie de Los Campesinos! Viviría feliz con un cargo político. Al menos ya tiene la máscara. No debería expresarme tan a la ligera. No es que no me guste la política. Es que la vivimos como hace 100 años. Porque seguir practicándola anacrónicamente. Ha pasado por sobre la Modernidad y la Actualidad, como un puente, la Posmodernidad. Pero ya había pasado antes por otros lugares. Entre la Antigüedad y la Edad Media, tuvo otro nombre, el Helenismo. La pose posmoderna es una reactualización de la pose helenística, así como el Renacimiento lo es de la época clásica. Al menos en los terminos de Ernst Cassirer (sip, el papi de M. Bajtín y de M. Buber, los populares M&M). Que fenómeno más posmoderno que el Cristianismo en su origen. Muy a pesar mío sigo siendo Católico, Apostólico y Romano. Aunque no nací en Italia, ni me gusta su fútbol duro. Se fueron los griegos, pobre Adriano. Pero Adriano era español (sic). Anacronismos. Como las tomas. Procedimiento que tiene su modelo más celebre hace casi 221 años. La gente no recuerda que entre los que salieron libres de La Bastilla estaba el Marqués de Sade. Pasolini hizo una película muy buena inspirada en sus obras: Salò o le 120 giornate di Sodoma (1975). Todo lo que allí vi es lo que pienso de los que van a marchar, a protestar, a entrar al Rectorado, al Congreso, a las Naciones Unidas como representantes de los demás. Levanto el sombrero en señal de partida con una imagen: Buñuel en L'Âge d'or (1930), sobre el final, dice que en un castillo se encerraron los seres más desenfrenados de la tierra para someter a tiernas jovencitas a sus depravados instintos. Cuando pone la cámara frente a la puerta, salen uno a uno. Disfrazados de soldados romanos (creo) se despiden de alguien que esta adentro. Al final, sale el anfitrión, un hombre con manto blanco y cabello largo.
Juro por Dios que recuerdo haberle visto heridas sus dos manos.



P.D.: Recién acabo de caer en la cuenta de que el fondo de mi twitter tiene un mosaico hecho con la cara de Mao Tse-Tung (debe ser un influjo de la pela de Godard, Le chinoise [1967]) en un estilo bien, bien Warhol; además, estudio en San Marcos: Me llamo César Ernesto Arenas Ulloa, fundador de Glamorous Indie Party (GIP), (a) camarada Reaccionario.

No hay comentarios: