El trípode de Helena es un blog personal, es decir, yo soy el único que escribe en él. En la parte superior de la columna derecha, verán mi retrato y debajo una descripción fantástica (curiosamente muy real) de mi carácter. Todo junto es Bisutería barata... A continuación, en Oropel imperial están organizadas las entradas según los temas recurrentes. Lo que hay es simplemente el fichero del blog. Siguen dos listas: Cinefilia y Bibliomanía, cuyos fines son fáciles de suponer. Luego, otras dos secciones Hits del blog y De uno en uno cuyas funciones están (para variar) demás definir.
Si a alguno de ustedes le intriga el título del blog, de click aquí o busque la respuesta en el "oropel" de Relatos. Si están interesados en descubrir más acerca de la sugerente imagén del encabezado, entren aquí o revise la primera entrada del "oropel" Pintura.
En fin, los saludo y les exijo que si tienen algo que decir, sea para bien o para mal, háganlo escribiendo algún comentario.

sábado, 13 de octubre de 2007

"Los siete sabios" de Laercio (I)

Canto primero: Tales

Unos pescadores de la isla de Cos, encontraron en sus redes el trípode que Helena de Troya había arrojado al mar durante su retorno a Esparta. Aquel objeto había sido forjado en las fraguas de Hefesto, quien lo obsequió a Penélope el día de sus nupcias. Menelao se hizo con él, pero se lo robó París cuando raptó a la mujer del espartano. Los pescadores habían vendido por anticipado el contenido de sus redes a unos viajeros de Mileto, que pernoctaban en la isla; pero, al descubrir la valiosa captura, se negaron a dársela a los viajeros. De está forma estalló una guerra entre Cos y Mileto.
Viendo que el enfrentamiento no tenía fin, los combatientes acudieron al oráculo de Delfos, para saber que hacer con el trípode. Fueron así, tanto el tirano de Mileto, Trasíbulo, y el rey de la isla de Cos. El Oráculo mandó que el trípode fuese entregado al hombre más sabio de la tierra. A la vuelta del viaje, Trasíbulo visitó a su amigo Periandro, quien era tirano de la rica Corinto. Ambos llegaron a la conclusión de que dicho hombre no podía ser otro más que Tales, aquel que había pronosticado el ocultamiento de Helios. Entonces, el gobernante de Mileto le entregó el armazón al filósofo. Sin embargo, éste rechazó modestamente el título de ser "el más sabio de la tierra", y decidió ir con el trípode a ver a su antiguo maestro Bías de Priene, que vivía en la Caria.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hey very nice blog!
my page: grumpy cat