El trípode de Helena es un blog personal, es decir, yo soy el único que escribe en él. En la parte superior de la columna derecha, verán mi retrato y debajo una descripción fantástica (curiosamente muy real) de mi carácter. Todo junto es Bisutería barata... A continuación, en Oropel imperial están organizadas las entradas según los temas recurrentes. Lo que hay es simplemente el fichero del blog. Siguen dos listas: Cinefilia y Bibliomanía, cuyos fines son fáciles de suponer. Luego, otras dos secciones Hits del blog y De uno en uno cuyas funciones están (para variar) demás definir.
Si a alguno de ustedes le intriga el título del blog, de click aquí o busque la respuesta en el "oropel" de Relatos. Si están interesados en descubrir más acerca de la sugerente imagén del encabezado, entren aquí o revise la primera entrada del "oropel" Pintura.
En fin, los saludo y les exijo que si tienen algo que decir, sea para bien o para mal, háganlo escribiendo algún comentario.

sábado, 25 de julio de 2009

Cobertura total

Bueno gente me voy a ausentar unos días del blog para realizar mis labores "reporteriles" (recuerdo 5to año de secundaria en la Trilce y un monse segundo lugar en el concurso de periódicos escolares de El Comercio). Estaré por la FIL de Lima grabando videillos para la Red Literaria Peruana.

Bueno les dejo los enlaces:

- Youtube: www.youtube.com/RELITPE

- Twitter: http://twitter.com/RELITPE

- Blog: http://www.redliteraria.blogspot.com/

- Facebook: http://www.facebook.com/RELIT

Miscelánea austral

Durante varios días quise escribir sobre varias cosas a modo de una revista de variedades pero no pude y ahora saliendo del periodo 2009-I del Magis y además conociendo las andanzas de lo que un han dado en llamar “Literatulandia: una tierra con 200 personas” entonces voy a hacer un resumen como esos a los que los tenía acostumbrados a los voluntarios después de cada reunión de coordinación y que, Dios me libre, ya no tengo que coordinar más.

Universidad:
Pensé en equiparar a las isoglosas de la gramática histórica con la semiósfera de la semiología. Creé un neologismo poco afortunado: isodoxas. Traté de descubrir ciertas leyes para su expansión y decadencia: factores políticos y naturales. Use para mi exposición una de las películas de Lars von Trier: Gerry. Y por último, me di por vencido.


Red:
Estuve leyendo mucho sobre las redes sociales y cómo el Internet había cambiado de un gran almacenador de contenidos a un espacio de interacción virtual: Hi5, Facebook, Twitter. Descubrí una revista interesante aunque llena de publicidad: Usuario.digital. Había un artículo que me interesó sobre las tres C de las redes sociales: comunicación, comunidad y cooperación. Para darle vueltas.

Cine:
Mi recomendación, otro film de Lars von Trier: El jefe de todo esto, cuyo título original y más información están en la lista de películas últimas que he visto. Además se viene el Festival de Cine de Lima. Estaré atento a eso también.



Lecturas:
Bueno aquí dos cosas: terminé de leer al aburridísimo de L. A. Sánchez y lo único que rescato es su sana distinción (acierto casual hasta para él) entre lector y leyente. Yo sería más un leyente de sus libros que un apasionado lector. Y un artículo de Slavoj Zizek sobre la Matrix (una agradable relectura) a quien no me canso de citar: «Lo que el pervertido representa es un universo en el que, como en los dibujos animados, un ser humano puede sobrevivir a cualquier catástrofe, un universo en el que nadie está obligado a morir o a escoger entre uno de los dos sexos».

El acertijo de la Esfinge: Comunicación, Información y Telecomunicación


Uno puede sumar el número de extremidades que emplea para la locomoción cuando es un bebé, luego cuando es un hombre maduro, dividirlo por la mitad y obtendrá la cifra mágica de las que necesitará durante la ancianidad (con la obvia referencia al bastón). Como se ve la respuesta no es una simple acumulación de las anteriores, ni su resta, es más bien un promedio, un justo medio muy a propósito como símbolo del estadio final de la vida. Se me antojaba hacer a mí un ejemplo de este tipo para abrir el modelo de la evolución del mundo humano –que es a la postre el único que nos interesa investigar–, por la sencilla razón de que establece las relaciones básicas de las que voy a tratar. Amplitud y horizontalidad en un primer momento, verticalidad y restricción en un segundo, y curvatura y oblicuidad en un tercero.

La historia de los medios se habré con el horizonte paleolítico muy anterior a la existencia del producto hombre con etiqueta y envasado, en el que la acumulación de experiencias es vivencial (auténticamente y no como la de nuestros postmodernos no intelectuales) y en la que la forma de trasmisión de mensajes intercerebrales, en el seno de las aisladas hordas humanoides, era comunicativa, entendida como un proceso de doble vía a través del cual los entes subjetivos intercambiaban contenidos altamente redundantes y poco informativos. Eran básicamente gestos vacíos como los llama a sus equivalentes actuales Žižek, en los que primaba la función fática del protolenguaje.

Conforme trascurrió el tiempo, nació el pensamiento metafísico con el cuál la acumulación de experiencias se desplazó de lo vivencial a lo doctrinario, y la forma de transmisión de ser comunicativa a eminentemente informativa. Primó como propiedad superior de los mensajes su contenido de verdad y, por tanto, la relevación de ese contenido que se estructuró rígidamente como la revelación por parte de una entidad superior, encarnada por la misma Verdad que se manifestaría paulatinamente a un grupo selecto de escogidos que a su vez repetirían este proceso de transmisión a las capas más extensas de los seres no iniciados. Este medio fue de una sólo vía, de arriba hacia abajo y aspiraba a develar objetivamente el mundo mediante las dos ramas que se decantaron del él y que hasta la actualidad continúan manifestándose –así como todavía se manifiestan en ciertas sociedades las formas de comunicación paleolítica–: la científica y la mística.Sobre la base de ambos y como una aparente superación de los mismos, surgió un tercer horizonte, de fuerte raigambre tecnológica, ocasionado por los avances técnicos en la transmisión de mensajes y cuyo primer gran logro fue la creación del libro. Esta etapa combinó la formas de una y dos vías para condensar un producto multidireccional y telecomunicativo en donde ya no son necesarios ni la proximidad física ni la intermediación de iniciados para decodificar el mensaje que puede ser interpretado por cualquiera. El horizonte tecnológico aspiró a educar al espécimen humano pero ese afán generó una red inabarcable de información que se confundió con los elementos meramente comunicativos, producto de eso surgió una saturación de la red y su posterior contaminación por lo que se ha dado en llamar: información basura. Se pueden distinguidor dos fases de este periodo: la fase moderna y la fase postmoderna. Ambos divididos por el nuevo gran logro de nuestro tiempo: el Internet. El nuevo contenido ya no aspira a ser ni subjetivo ni objetivo sino que apela a la intersubjetividad que legitima todo pensamiento objetivándolo parcialmente ante la comunidad global y virtual de los usuarios interconectados. Muchos futurólogos proveen que esté horizonte se prolongará en una tercera fase dominada por la biotecnología y en la que los medios externos de trasmisión de mensajes serán asimilados al organismo humano y convivirán con el medio más antiguo: el cerebro.

domingo, 19 de julio de 2009

Cuatro autores

He visto cuatro buenas y poco ortodoxas (frase proverbial de un amigo cinéfilo) películas de Japón, Taiwán, China y Tailandia, a lo largo de un mes y medio... todas piratas de Polvos Azules, específicamente del irremplazable pasaje 18. A saber son (a continuación de los traillers de las pelis que vi van algunos datos biograficos sacados de Wikipedia):

Sharasojyu (2003) de Naomi Kawase


-Kawase Naomi (Nara, Japón 30 de mayo de 1969 - ) es una directora de cine. La mayor parte de sus trabajos son de corte documental, incluyendo Embracing (1992) que trata sobre la búsqueda de su padre quien la abandonó cuando era niña, y Katatsumori (1994), sobre su abuela, que la acogió.
Es graduada de la Osaka School of Photography (entonces Escuela de Artes Visuales) en 1989.

Zui hao de shi guang (2005) de Hou Hsiao-Hsien



-De la etnia Hakka, Hou Hsiao-Hsien huyó de la provincia de Guangdong a Taiwán junto a su familia en 1948 para escapar de la Guerra Civil China. La familia se instaló en Fengshan, la ciudad principal del sur de la isla, y Hou recibió su educación en la Academia Nacional de las Artes de Taiwán.
Hou realiza generalmente dramas minimalistas que retratan las agitaciones de la comunidad taiwanesa y en ocasiones, la china, durante el siglo XX, a través del impacto que estas tienen sobre la vida individual de un personaje o de un pequeño grupo e ellos. Tierra de desdicha (1989), por ejemplo, muestra a una familia que se ve sumergida en los conflictos ocasionados por la llegada de los nacionalistas chinos después de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de su naturaleza más independiente que comercial, la película resultó exitosa y fue alabada por la crítica.
Dirigió la película japonesa Café Lumière (2003) para el estudio Shochiku como homenaje al director Yasujiro Ozu. La película se estrenó durante el festival conmemorativo del nacimiento de Ozu, y trata temas reminiscentes de la filmografía de este, como las tensiones entre padres e hijos y entre tradición y modernidad.
Su narración es oblicua y su estilo está sembrado de tomas largas en las que apenas se mueve la cámara, pero intrincadamente coreografiados por los actores. Hou improvisa frecuentemente para conseguir el efecto natural deseado en las tomas. En los últimos años, aun sin abandonar su austeridad característica, ha desarrollado una cinematografía más sensual, posiblemente debido a la influencia de su colaborador, Mark Lee Ping-Bin. El colaborador principal de Hou a la hora de preparar los guiones desde mediados de los años 80 es el escritor Chu Tien-Wen. En sus películas también ha colaborado el celebrado titiritero Li Tien-Lu, más notablemente en la película, El maestro de marionetas (1993).
Las películas de Hou han recibido varios premios de festivales internacionales como el Festival de Cine de Venecia, el Festival de Cine de Berlín, el Festival Internacional de Cine de Hawaii y el Festival Tres Continentes de Nantes. Seis de sus películas hasta la fecha han sido nominadas a la Palma de Oro por mejor película en el Festival de Cine de Cannes, siendo la última, en 2005, Tiempos de amor, juventud y libertad .

Shijie (2004) de Zhang Ke Jia



-Jia Zhangke (Shanxi, 1970) es un director de cine chino. Nació en 1970 en Fanyang, en la provincia de Shanxi, China. Se licenció en la Academia de Cine de Pekín y realizó su primera película, Xiao Wu, en 1998. Actualmente vive en Pekín y participa activamente en el desarrollo del cine independiente en China.

Y Sud sanaeha (2002) de Apichatpong Weerasethakul


-Apichatpong Weerasethakul, nacido en 1970 en Bangkok, es un director de cine independiente tailandés. y criado en Khon Kaen, en el noreste de Tailandia. Es licenciado en arquitectura de la Universidad de Khon Kaen y obtuvo un Master en Bellas Artes en The School of the Art Institute de Chicago. En 1999 fundó Kick the Machine, una compañía que se dedica al fomento del cine experimental e independiente.

Las coordenadas generales del cine que realizan estos cuatro directores son: el empleo de actores no profesionales (salvo en el segundo caso), el uso de planos largos y de preferencia con la cámara estática, la significativa reducción de los dialógos (excepto en el tercero) y el desarrollo de una sutil problemática que es comprendida a cabalidad (o al menos creí haberlas comprendido) conforme avanza la historia.
Bueno, ya lo saben, a mirar hacia oriente.

A rajatabla

Dos semanas distintas y dos reacciones muy opuestas. Lunes contra lunes.


1.- Hace casi dos hebdómadas estaba con los exámenes finales ahí, ahí nomás; sin embargo, igual me di un salto por el teatro del CCPUCP para ver Amores de un siglo, era si no me equivoco, la última de las funciones de la temporada y que a mí me pareció excesivamente larga, con las flores y aplausos acostumbrados y las salidas periódicas desde atrás. En fin, me interesaron más los temas que las actuaciones lo que quiere decir que en este caso el mérito fue de los escritores y no del director ni de los actores. Opinión discutible: puede ser, pero válida. Por eso que vivan Ibsen, Strindberg y Bergman.


2.- Hace una hebdómada estaba con los trabajos finales ahí, ahí no más; sin embargo, igual me di una vuelta por la casa Yuyachkani para ver Santiago, y en este caso también me sentí agredido aunque por otros motivos. Todo lo que le faltaba a la obra anterior le sobraba a esta: el barroquismo, la concisión, la referencialidad, el espectáculo, el rito, la comunión, el gesto patético e inconsolable. No me quejo, me lo buscaba y siendo justos disfrute está puesta en escena a pesar de que tenía luego que volar a mi casa a esbozar un problema filosófico para Teoría I. Luego nos pusimos ha hablar con Miguel Casafranca, uno de los actores, y nada, fue el abandono completo. Justo había estado leyendo por esos días un libro para una exposición: La otra literatura peruana que hablaba sobre la literatura quechua del Perú y tercié de alguna manera en el diálogo. A ver si lo convenzo para el CONELIT.


Y mañana (otro lunes) no sé aún donde iré, aunque tengo ganas de perpetuar la tradición.

Biblioteca adolescente


Como ya estoy a portas de cumplir 21 y como entregué uno de mis libros favoritos hace poco, decidí hacer una lista con esos veintiún clásicos que todo niño debiera poder leer para tener lo que he dado en llamar como «infancia literaria»:

Los infaltables dramitas familiares:
1.- Heidi (Johanna Spyri)
2.- La pequeña Dorrit (Charles Dickens)
3.- Pollyanna (Eleanor H. Porter)
4.- Mujercitas (Louise May Alcott)
5.- Oliver Twist (Charles Dickens)

Los medidamente salvajes:
6.- El libro de la selva (Rudyard Kipling)
7.- La llamada de la naturaleza (Jack London)

Nuestros inicios en la violencia:
8.- Winnetou (Kart May)
9.- El último mohicano (James Fenimore Cooper)

Y nuestra pequeña codicia desenfrenada:
10.- La isla del tesoro (R. L. Stevenson)
11.- Sandokán (Emilio Salgari)

El lado más noble:
12.- Ivanhoe (Walter Scott)

Y el más justiciero:
13.- Dick Turpin (William H. Aisnworth)
14.- La flecha negra (R. L. Stevenson)

Para terminar con los grandes desplazamientos de la imaginación:
15.-Tom Sawyer (Mark Twain)
16.- Huckeleberry Finn (Mark Twain)
17.- La vuelta al mundo en 80 días (Julio Verne)
18.- Robinson Crusoe (Daniel Defoe)
19.- 20 000 leguas de viaje submarino (Julio Verne)
20.- Moby Dick (Herman Melville)
21.- Un capitán de quince años (Julio Verne)

Como aún puedo seguir viendo Naruto así también puedo apasionarme por estos relatos para de alguna manera convencerme de que sigo siendo un niño, un niño desapasionado y calculador al que le gustaba leer sin buscar moralejas, hedonísticamente, por el puro placer de sentirme (des)acompañado y libre.

jueves, 9 de julio de 2009

Los no-contactados


A propósito de los acontecimientos que remecieron a nuestro país hace casi un mes –y que mostraron lo fragmentada que es en realidad la Nación peruana y lo difícil que resulta para muchos personas el aceptar está pluralidad tan contradictoria– me enteré de una agradable noticia cuando supe de la existencia de los no-contactados. Al poco tiempo también tuve conocimiento de que muchos de ellos se habían desplazado por la tala ilegal de la amazonía hacia Brasil y que estaban en riesgo, todo lo cual ya no es nada agradable.
Desde hace un par de años había comenzado a pensar que en los tiempos que corren, en medio del Facebook, el Youtube y el Twitter, no podía haber nadie no-contactado. Claro, porque uno sólo se entera de la existencia de los que lo están. Entonces me pregunté: ¿Y los que no lo están qué? ¿Existen para nosotros o no? ¿O será que acaso son invisibles?
Con el transcurrir de los días me di cuenta de que mis inquietudes primeras eran muy egoístas. No había notado un pequeñísimo detalle: Aquellos pueblos habían renunciado voluntariamente a lo que nosotros llamamos «civilización». Eso cambiaba la pregunta radicalmente: ¿Es que se puede hacer eso hoy? Y sí se hace, ¿por qué sería? Creo que es bueno que reflexionemos un momento en torno a este predicamento. Desde la sociedad pero sobretodo desde nuestra conciencia individual. Después de todo nosotros también buscamos contactar a los no contactados, a los marginados de la sociedad; sin embargo eso no debe privarnos de la capacidad para ver en ellos a personas con una vida y con un modo de pararse en el mundo: propio, original y, lo más importante, tan valido como el nuestro.