El trípode de Helena es un blog personal, es decir, yo soy el único que escribe en él. En la parte superior de la columna derecha, verán mi retrato y debajo una descripción fantástica (curiosamente muy real) de mi carácter. Todo junto es Bisutería barata... A continuación, en Oropel imperial están organizadas las entradas según los temas recurrentes. Lo que hay es simplemente el fichero del blog. Siguen tres listas: Melomanía, Cinefilia y Bibliomanía, cuyos fines son fáciles de suponer. Luego, otras dos secciones Hits del blog y De uno en uno cuyas funciones están (para variar) demás definir.
Si a alguno de ustedes le intriga el título del blog, de click aquí o busque la respuesta en el "oropel" de Relatos. Si están interesados en descubrir más acerca de la sugerente imagén del encabezado, entren aquí o revise la primera entrada del "oropel" Pintura.
En fin, los saludo y les exijo que si tienen algo que decir, sea para bien o para mal, háganlo escribiendo algún comentario.

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    martes 3 de enero de 2012

    Almanaque Musical 2011 (A.M.-11)

    Muchos de los que me conocen corpóreamente habrán notado que existe un gadget que ha formado, durante el año que pasó, una especie de órgano externo pero indispensable para el normal funcionamiento de todos los sistemas de mi errabundo cuerpo. Me refiero a los audífonos del Nokia 5130 XpressMusic, aparatejo comprado con el último sueldo –regular –que gané hace dos diciembres. Pues bien, para rendirle tributo a este importante objeto personal, y para resarcirme por las innumerables veces que groseramente no presté mayor atención a una conversación porque preferí hundirme en otros «más dulces sonidos», he decidido compartir con ustedes ese soundtrack personal que bien podría servir no solo para filmar la vida de un “pobre universitario”, sino también, la de un representativo sector de la baja burguesía limeña.

    Nota: He dividido los discos entre los meses del año, con el objetivo de hacer más preciso el recuento cronológico de mis gustos musicales; en total son 24. Existe una cláusula de exclusividad: entran únicamente los álbumes editados durante el 2011; el género musical no importa, aunque notarán varias constantes, como mi predilección por la “música de supermercado”. No he incluido las antologías (INNI de Sigur Rós o Outside Society de Patti Smith) o remasterizaciones (Smile de The Beach Boys), lo que deja muchos trabajos buenos afuera. Se han producido felices reencuentros con viejos amigos (Feist, Emmy the Great, Manel o Los Campesinos!), y algunos desencuentros con grupos que no pasaron la valla del segundo disco (Portamento de The Drums). En fin, muchas de las cosas que pensé o dije son responsabilidad de las letras y melodías que esconden las siguientes carátulas, por lo que antes de culparme por algún exabrupto, concédanles unos minutos a las canciones que hay detrás.

    Enero

    Empty. Me la pasé escuchando los discos que quedaron como “devengados” del 2010.

    Febrero

    1) Lágrimas Mexicanas

    Se juntaron el ecléctico guitarrista estadounidense Bill Frisel, y el cantante y percusionista brasilero de bossa nova Vinicius Cantuária, para crear un disco sin mayor pretensiones formales pero que calzó como anillo al dedo para fondo de los carnavales, y de la aparición de Nadia III, bautizada por mí como «Aquela mulher». Se me aparecen entre sueños sonambúlicos, también, los trasnochados banquetes, en el sentido griego, a punta de pisco o chela en casa de un amigo, por San Miguel.

    Marzo

    2) 10 milles per veure una bona armadura

    Los días previos al retorno a la universidad me sorprendieron escuchando a los abanderados del pop catalán, los chicos de Manel, quienes compusieron un segundo álbum más ambicioso que el genial Els millors professors europeus (2008), aunque algo inferior en cuanto a la poesía de las letras. Imprescindible, «La cançó del soldadet».

    3) Diamantes

    Para confirmar que la fiebre española me atacó ese mes, El Columpio Asesino, banda de Pamplona, con un disco editado por Mushroom Pillow marcó su internacionalización definitiva y su consagración en el mundo del indie contemporáneo. Recuerdo haber quedado prendido de «MGMT», certera alusión al dúo de Brooklyn.

    Abril

    4) What Did You Expect from the Vaccines?

    El debut de The Vaccines, banda de rock londinense, apasionada por los coros gritones y las rasgueos de guitarra, catapultó a temas como «Wreckin' Bar (Ra Ra Ra)», a la categoría de verdaderos hits del otoño. Evidentemente, otro grupo que busca tener la pretensión de no tener ninguna: posmodernismo al máximo.

    5) Afrodiaspora

    La chorrillana Susana Baca comenta que «[t]his record is a celebration of the African presence in the Americas, the experience of people that underwent this journey, where only the strong survived». Contribución de «La reina de África» a una labor encomiable, la de rescatar del olvido las tradiciones culturales de grupos humanos marginados durante tanto tiempo.

    Mayo

    6) Fuerteventura

    Russian Red (Lourdes Hernández), cantautora de cabello zanahoria, tuvo la singular oportunidad de grabar su segundo disco en Glasgow acompañada por los músicos de Belle & Sebastian -sí de esos mismos- y confirmar su presencia en la escena de la música alternativa española. Me quedo con «The Memory is Cruel», porque en aquellos días iniciaba el recuento del “tiempo perdido”.

    7) Helplessness Blues

    Para este grupo de hippies de Seattle, nada es imposible: el segundo LP motivó su nominación al Grammy en la categoría de Mejor Álbum de Folk. Una cubierta deliciosa y el tono de Salmo, que impregna a cada track del disco, lo convierten en la música perfecta para ser escuchada bajo la bóveda de alguna basílica gótica. Mi mayo se cerraba exóticamente con «Sim Sala Bim» de Fleet Foxes.

    Junio

    8) The Rip Tide

    ¿Qué decir de Beirut? Ciertas reminiscencias de la Edad Media y la música de trovadores del disco anterior son compartidas por la banda dirigida por el nativo de New Mexico, Zachary F. Condon, quien influenciado por la experiencia de composición de Bon Iver, en For Emma, Forever Ago (2008) –otra opus magna-, sacó un disco que alegró mucho mi medio año. Con influencia de los sonidos de Europa del Este, y ese culto por la trashumancia cíngara, recomiendo «Vagabond».

    9) Daydreams & Nightmares

    Those Dancing Days, banda femenina de Estocolmo, elegida por Belle & Sebastian para tocar en un festival británico del 2010, llegó a mí a través de una de esas noticias que casi a diario manda Zona de Obras al correo. Su “pop cursi”, una de los subgéneros del indie desde los años 80’s, es capaz de engendrar algunas joyas como «Help Me Close My Eyes», precisa antes de cualquier fiesta.

    Julio

    10) Diablo rojo, Diablo verde

    Corrían los preparativos de la organización de un congreso de literatura en el que conocí a varios amigos chilenos -y de otras partes de Latinoamérica- y yo me adelantaba escuchando a su compatriota Pascuala Ilabaca, amante del acordeón y de la música con aire de estas latitudes, junto con Fauna. Desde Janis Joplin hasta Violeta Parra, el espectro de sus composiciones, con muchos arreglos de jazz, encuentra varios puntos excepcionales en este disco. Escuchar si no «Lamenta la canela» (este disco es del 2010; diría que un capricho del selector).

    11) In the Grace of Your Love

    Inmenso, nadie debería prescindir de este trabajo. Algo tan extraño como el dance-punk adquiere carta de ciudadanía en los oídos de cualquier neófito a partir de la escucha del cuarto disco de The Rupture. La influencia del gospel y el duelo de Lucas Jenner -líder de la banda- por la muerte de su madre, son patentes en canciones como «How Deep Is Your Love?», que mantiene el ritmo a lo largo de sus 6’, a base de repeticiones rítmicas y una voz desgarradoramente festiva que dialoga con las mismas notas del piano. ¿Por qué no pusimos este tipo de música en el segundo Textura?

    Agosto

    12) Pint of Blood

    La cantautora de folk, country y blues, Jolie Holland, me regaló un álbum para bajar las aceleraciones de un mes cargado con ponencias, conferencias magistrales, talleres y almuerzos con gente extraña pero, al mismo tiempo, familiar. Digamos que permitió que mis vacaciones no desaparecieran del todo. Admirada por Tom Waits, luego de oír ese dulce trino titulado «The Littlest Birds», cualquiera intuye el porqué.

    13) Out of Love

    Se trata de la superbanda Mister Heavenly, formada por Honus Honus de Man Man, Nicholas Thorburn de Islands y de The Unicorns, Joe Plummer de Modest Mouse y de The Shins, y el bajista Michael Cera. Con el toque vintage del Doo-wop de los años 50’s, basado en las armonías vocálicas del R&B, y con la impronta del indie anglosajón actual en las letras, el ejemplo mejor logrado de esta fusión es «Charlyne».

    14) w h o k i l l

    Desde Connecticut, New England, Merrill Garbus ha sacado adelante este proyecto inclasificable, que combina desde el ukelele hasta los loops computarizados y el bajo electrónico, tocado por Nate Brenner. Porque lo que hacen los miembros de tUnE-yArDs son verdaderos experimentos sonoros que exploran la textualidad de la violencia en un disco que originalmente se iba a llamar Women Who Kill. Recuerdo que al terminar ese mes no podía dejar de saltar con las primeras disonancias de «Gangsta». Era la época en la que me afané con los talleres literarios de la facultad.

    Setiembre

    15) In the Mountain In the Cloud

    De Portland, Oregon -aunque originarios de Alaska-, apareció un buen día del mes de mi cumpleaños Portugal. The Man con un disco bajo el brazo. Descubrí desde la primera escuchada que la única bandera que reivindicaban estos señores era la psicodélica, y que además tenía una habilidad extraordinaria para sacar un disco al año, o más. Es curioso que el campo figurativo predominante de sus títulos sea el de la elipsis, dada la preponderancia que tienen los paréntesis en ellos, como el canto revolucionario «Got It All (This Can't Be Living Now)».

    16) Toque Dela

    Marcelo (de Souza) Camelo, ex vocalista de la banda de rock alternativo brasilero Los Hermanos, lanzó su segundo álbum como solista demostrando no solo sus dotes de compositor sino también de poeta: «Todo o teu amor / Eu vi de longe / De longe... / Dava pra sentir o teu perfume / Eu juro...». Tan suave, de «Meu Amor É Teu». En aquellos días fue lo del incidente y la perdida de mis anteriores lentes. No sé porqué, pero los extraño.

    17) Virtue

    No puedo entender hasta ahora como es que alguien en su sano juicio haya podido cancelar la boda con Emma-Lee Moss, autonombrada con justicia como “Emmy the Great”, cantautora de origen hongkonés de la que quedé prendado después de escuchar esa pequeña pieza de la inocencia perdida como fue First Love (2009). El segundo disco de Emmy es tan meticuloso, y está alejado del minimalismo folk del anterior, que representa una verdadera evolución en su carrera musical. La que más me gusta, porque está signada bajo el signo de otra gran infortunada -como yo-, es «Cassandra».

    Octubre

    18) La Liberación

    Explosión pura. Una tropa paulista dispuesta a destruir a lo que se ponga a su paso. Entre el rock electrónico y new wave, pero con incursiones en los sonidos del dance y en el modelo de creación musical del indie, eso es Cansei de Ser Sexy (CSS). Aunque ninguna canción del disco es menos “empilante” que las demás, no puedo pasar por alto que mientras estaba con un italiano hablando de Plotino, tenía en la cabeza el «Grita, grita, mami / Mami, mami, grita» de «La Liberación».

    19) Mysterious Power

    El cuarteto de rock Ezra Furman & the Harpoons, sorprendió gratamente a muchos este año, entre los que me incluyo, cuando los de Massachusetts editaron su tercer álbum, envuelto con los aires frescos del rock y el folk más tradicional. Si llamarse Ezra es ya un gran peso, que tal escribir una canción con algo de escocés y ponerle el mismo título de otra de The Who, y que no queden ganas de escuchar la más antigua, sino la nueva «Teenage Wasteland».

    Noviembre

    20) Bitte Orca

    Corría el penúltimo mes del año, y yo estaba pensando en cómo unir a Bajtín con Eguren. Entonces, en una de esas noches de darle vueltas al asunto, descargué el último trabajo de Dirty Projectors, una banda de rock experimental de Brooklyn, y a partir de ese momento, todo encajó a la perfección. Entrar en el disco me costó trabajo pero al final comprendí que la imploración a la ballena asesina encerraba una calma escondida, como la de los violines en el mar de «Two doves».

    21) Hello Sadness

    Los Campesinos!, banda galesa fetiche de mi vida en estos dos años y medio que han pasado desde que la conocí, tiene todo lo que me puede gustar: letras cursis pero desgarradas, vocación por la estridencia y una actitud posromántica que han sabido sostener desde ese bombazo que fue el Romance Is Boring (2010), y que les ha dado más fama en los Estados Unidos que en los territorios de la Reina. Este año, retomaron el hilo de varios demos de su álbum debut Hold On Now, Youngster... (2008) para sintetizar uno de esos himnos melancólicos del matadero, «Light Leaves, Dark Sees pt. II», himno que cargo de decadentismo a la horrible Lima de Salazar Bondy.

    Diciembre

    22) Paracaídas

    Conocí al dúo Alejandro y María Laura a mediados de año, en una de esas tantas presentaciones que hacían los dos entre semana en algún rinconcito cálido, y muy hipster, de la capital. Pero los escuché por primera vez en el programa Sonidos del Mundo, que conduce Mabela Martínez en Radio Filarmonía algunos días en la nochecita, es decir, la hora que los gringos llaman evening. Fue amor a primera vista. La cereza de la torta me la dieron a mediados del mes, cuando firmaron mi disco con un “Para César, que «abra los ojos»”, canción cuyo videoclip no solo es divertido, sino que está impregnado de la estética más sinecdóquica de nuestra generación.

    23) Metals

    Este es el disco de Westphalen y de Lacan, y del affaire que intenté que tuvieran, momentáneamente, a inicios del mes. Un par de personas quedaron satisfechas con el resultado, al menos con la manera en que narré la historia de amor. Que me encanta esta mujer desde que la escuché en la banda sonora de Paris, je t'aime (2006), desde que vi su presentación en Plaza Sésamo, desde que… se bajó del tren que la catapultó a la fama tan vertiginosamente y decidió escribir las canciones de un disco de transición, imposible de cantar en vivo sin que pierda mucha de la intención de Leslie Feist. Además del cameo en la última película de los Muppets, otro epicwin de la canadiense, este año, es ese poema sobre la angustia, me refiero a «Anti-Pioneer»

    24) Days

    Y es enero y sigo dando vueltas alrededor de un disco playero que salió a inicios del otoño septentrional del año pasado. Indie rock puro es lo que destila Real Estate, banda de New Jersey que con -otro- segundo disco, demuestra que más allá de tratar de ser cool, el grupo busca rescatar en nosotros el recuerdo de esos «Wonder Years» que todos llevamos unidos a la estación estival.

    Seguiré poniendo estos discos en la lista de reproducción de mi celular y, así, espero escapar de esa estupidez hipnótica y seudobrasilera que contamina a tantos incautos desde las radios locales. Mis más sinceras condolencias para sus oídos si es que sucumben ante sonidos tan abyectos.

    viernes 11 de noviembre de 2011

    Análisis retórico-argumentativo del poema «Los pensamientos puros» de Washington Delgado (Para vivir mañana, 1959)

    A continuación, analizaremos el poema «Los pensamientos puros» del ensayista y poeta cuzqueño Washington Delgado. El poema pertenece al libro Para vivir mañana (1959) y está ubicado en la segunda sección de dicho poemario, titulada «Las buenas maneras».

    1 Señor rentista, señor funcionario,

    2 señor terrateniente,

    3 señor coronel de artillería,

    4 el hombre es inmortal:

    5 vosotros sois mortales.

    6 Es curioso ver cómo la podredumbre

    7 se adelanta a veces al cadáver.

    8 Soportad vuestro olor, mostradlo

    9 si queréis, poquito a poco.

    10 Pero no habléis.

    11 Señores, enseñad el trasero

    12 pero no lloréis nunca,

    13 cierta decencia es necesaria

    14 aun entre las bestias.

    15 Pensad en el cielo, también

    16 en las alas blancas

    17 y en la música de las arpas

    18 dulcemente tocadas

    19 por vuestras dulces manos.

    20 Pensad en vuestros libros de lectura,

    21 en las viudas tísicas y abandonadas

    22 que ayudaréis con una trompeta de oro.

    23 Pensad en vuestros billetes, en los veranos

    24 junto al mar, en la mucama rubia,

    25 en el amante moreno, en los pobres

    26 que besaréis en la otra vida,

    27 en las distancias terrestres,

    28 en los cielos de almíbar.

    29 Pensad en todo, vuestros días sobre la tierra

    30 no serán numerosos.

    I.- Segmentación textual

    -Primer segmento (del verso 1 al 5): Alocución de locutor personaje hacia los alocutarios representados en la que declara su condición no-humana.

    -Segundo segmento (los versos 6 y 7): Observación impersonal sobre la descomposición de los alocutarios.

    -Tercer segmento (del verso 8 al 14): El locutor aconseja a los alocutarios sobre los patrones conductuales que deben seguir para soportar su estado.

    -Cuarto segmento (del verso 15 al 28): El locutor describe los pensamientos de los alocutarios para develar sus mecanismos hipócritas.

    -Quinto segmento (los versos 29 y 30): Condena de los alocutarios a su pronta extinción por parte del locutor.

    Con respecto a la progresión temática, tenemos que el primer segmento es equivalente al exordio que, como define Aristóteles en su Retórica[1], en «los discursos epidícticos se saca de un elogio o de una censura» (III.14.1). En este caso se trata de un una censura contra los alocutarios representados y tiene implicaciones con el discurso judicial. Así, desde el inicio queda planteado el tono condenatorio del poema, dado que la función del exordio es «mostrar la finalidad por cuya causa se dice el discurso» (III.14.3).

    Este segmento culmina con la macrometáfora (v. 4-5):

    - “Los poderosos y los ricos no son hombres”.

    De la cual se desprenden las demás, desarrolladas en las siguientes secciones:

    - Ellos se encuentran en estado de descomposición (2do. segmento)

    - Ellos viven entre las bestias (3er. segmento)

    - Ellos piensan egoístamente (4to. segmento)

    - Ellos están condenados a desaparecer (5to. segmento)

    La macrometáfora señalada está formada por un entimema. Para Aristóteles, «la demostración retórica es el entimema y éste es, hablando en absoluto, la más firme de las pruebas por persuasión» (I.1.4), pero a diferencia de las proposiciones del silogismo que tratan de lo verdadero; en las de aquel, «algunas son necesarias, pero la mayor parte sólo frecuentes; […] se dicen de probabilidades y de signos» (I.2.6) y, por lo tanto, de lo verosímil. En este caso, el silogismo abreviado es el siguiente:

    - El hombre es inmortal. (B está en la regla A)

    - Vosotros no sois hombres. (C no es B)

    - Vosotros sois mortales. (C es verosímilmente no A)

    Siguiendo a Chico Rico, y según los retóricos latinos menores que la entendían como el examen minucioso de la realidad, la intellectio[2] opera aquí en el objeto del discurso (1.1), determinado como quaestio civilis generalis o thesis, es decir, construido como abstracto, general y teórico, propio del discurso literario (epidíctico) y filosófico (deliberativo).

    Sin embargo, en el segundo segmento, un ejemplo (v. 6-7) particulariza el tópico del poema. Según Aristóteles, el ejemplo «es semejante a la inducción y la inducción es un principio […] hay dos especie de ejemplos: una especie consiste en referir un hecho que ha sucedido antes y, la otra, en inventarlo uno mismo» (II.20.1). En este caso estamos ante uno inventado, es decir, una parábola o fábula (II.20.3): “[…] la podredumbre / se adelanta a veces al cadáver”. Como indica el estagirita, «conviene usar estos los ejemplos como demostración» ya que «colocados como epílogo [del entimema] actúan como testigo y el testigo es siempre convincente» (II.20.4). En ese sentido, este segmento es la demostración del poema. Aunque, desde el punto de vista de la intellectio, se observa un cambio del objeto. La tesis se convierte en hypotesis o quaestio civilis specialis, en concreta, individual y práctica, propia del discurso no literario (forense).

    En cuanto a la naturaleza de la causa (2.2), siguiendo a Chico Rico, la determinación de la genera causarum transforma al objeto certum del presente -la no humanidad de los alocutarios- en dubium del pasado y del futuro -su podredumbre y su extinción-. Por lo que el receptor/lector deja de ser un espectador (posición pasiva) del discurso epidíctico, y se convierte en un árbitro (posición activa) como en los géneros judicial y deliberativo.

    En el tercer y cuarto segmento, el locutor revela su conocimiento del status de la causa (2.1), es decir, de la summa quaestio o cuestión capital que busca defender; para ello, construye dos narraciones. Dice Aristóteles que la narración «en los discursos epidícticos [matriz de los poéticos] no es continua, sino por partes […] puesto que sería difícil de recordar lo que se demostrase de ese modo [continuo]» (III.16.1). Confirmando esta regla, estamos ante una doble narración de acciones posibles en la que priman los campos figurativos de la metáfora, la repetición, la elipsis y la metonimia: recomendables del tercer segmento; hipócritas, en el cuarto. La causa capital del locutor varia en cada segmento; en el tercero, el estado quantidad o status translationis es puesto de relieve, es decir, son consideradas las consecuencias del ejemplo, así se producen la intervenciones condenatorias hacia los alocutarios que transitan del imperativo presente (orden) al indicativo futuro (sugerencia): i) “Soportad vuestro olor”à“no habléis”, ii) “enseñad el trasero”à“no lloréis”.

    En cambio, en el cuarto segmento la narración es tomada como antecedente del segmento final, la condena propiamente dicha. De esta manera se construye sobre la base del estado fignitivo o status (de)finitionis, es decir, sobre las denominaciones ocultas de esos "pensamientos puros" de los alocutarios que dan título al poema, por lo que trabajan especialmente el eufemismo y la metonimia en todas su clases.

    Ambas narraciones nos permiten acceder al ethos del locutor dado que, según Aristóteles, «un medio es hacer evidente la intención» y «si la intención no resulta creíble, hay entonces que añadir la causa» (III.16.2), pero también sirven para mover el phatos del auditorio, objetivo que se consigue si es que el orador se muestra «de una determinada manera […] Y lo mismo a [su] adversario]» (III.16.3). Por eso, la condena del locutor, desarrollada en la primera narración, es completada por la causa de la misma, mostrada en la segunda narración.

    El talante del locutor puede ser encuadrado dentro de lo que Aristóteles llama el propio de la edad madura, ya que «los que se hallan en la madurez, está claro que tendrán un talante intermedio entre los dos [infacia y vejez…] sin demasiada confianza (pues ello es temeridad) ni demasiado miedo» (II.14), por lo que a pesar del tono recriminatorio, se dirige a los alocutarios bajo el registro formal de la segunda persona del plural: “vosotros”. El sentimiento que pretende provocar en los oyentes del discurso es el de la indignación, contrario a la compasión que podría inspirar la condición no humana de los alocutarios, porque «al pesar que se experimenta por las desgracias inmerecidas se opone –de algún modo y procediendo del mismo talante- el que se produce por los éxitos inmerecidos» (II.9.1).

    Por último, en el quinto segmento se produce la condena efectiva; pero, parte de esta condena se encuentra vinculada con el objeto del discurso deliberativo, para el cual «resulta necesario que sean buenas tanto la adquisición de bienes como la pérdida de males, ya que de esto último se sigue simultáneamente el no tener mal, así como de lo primero se sigue el tener bien después» (I.6.1). Como lo propio de este género es el consejo y la disuasión, su tiempo es el futuro. El polisíndeton del verbo “pensad”, en el segmento anterior, conjugado en modo imperativo y tiempo presente, es un consejo/orden que sirve para los fines de locutor. Es la excusa que funciona convenientemente para el perjuicio de los alocutarios. Es también el epílogo, de cuyas funciones: «inclinar al auditorio a nuestro favor y en contra del adversario; amplificar y minimizar; excitar las pasiones en el oyente; y hacer que recuerde» (III.19), parece cumplir la tercera, al provocar una abierta animadversión en los receptores hacia los alocutarios representados. Por otro lado, cumple con el cierre final en asíndeton, recomendado por Aristóteles, al suprimir la conjunción subordinante causal “porque”: “Pensad en todo, vuestros días sobre la tierra / no serán numerosos”.

    II.- Campos figurativos

    -Metáfora:

    * Metáfora verbal (v. 8): mostradlo por hacedlo oler. Produce una sinestesia oral/visual.

    * Metáfora adverbial (v. 18): dulcemente por con maestría.

    * Metáfora adjetival (v. 19): dulces por santas. Implica cierta ironía.

    * Símbolo (v. 22): trompeta de oro implica una boca pródiga y a la vez autolaudatoria.

    * Metáfora nominal (v. 23): veranos por vacaciones.

    * Sinestesia (v. 28): cielos de almíbar por atardecer, implica lo visual/gustativo.

    -Repetición:

    * Polisíndeton (v. 1, 2 y 3): el sustantivo común señor acompañado por otro sustantivo de carácter ocupacional o de estratificación social.

    * Aliteración (v. 2): la oclusiva sorda “t” seguida por la vocal “e” en terrateniente.

    * Rima (v. 5 y 7): consonante, entre mortales y cadáver.

    * Aliteración (v. 9): las oclusivas sordas “p” y “k” en poquito a poco.

    * Polisíndeton (v. 15, 20, 23 y 29): el verbo pensar conjugado en imperativo presente: pensad.

    -Elipsis:

    * Eufemismo (v. 24): mucama rubia por amante.

    * Eufemismo (v. 26): otra vida por muerte.

    * Eufemismo (v. 29): sobre la tierra por "con vida".

    -Sinécdoque:

    * Especie en vez de género (v. 4): coronel de artillería por los militares.

    * Parte en vez de todo (v. 11): trasero por cuerpo.

    * Parte en vez de todo (v. 16): alas blancas por ángeles.

    -Metonimia:

    * Concreto en vez de abstracto (v. 15): cielo por paraíso cristiano.

    * Concreto en vez de abstracto (v. 23): billetes por riqueza.

    * Concreto en vez de abstracto (v. 27): distancias terrestres por viajes.

    -Antítesis:

    * Paradoja (v. 5): el hombre es inmortal.

    III.- Interlocutores

    - Locutor personaje (v. 5, 8, 19, 20, 23, 29): el pronombre personal vosotros; los adjetivos posesivos vuestro(s)/vuestra(s). Un yo que se dirige a un auditorio de varios oyentes. Sin embargo, no muestra abiertamente su subjetividad. En la demostración (v. 6 y 7) asume la voz impersonal. Conviene recordar aquí la advertencia de Aristóteles acerca de esta parte del discurso: «como decir cosas de uno mismo puede dar lugar a envidia o a prolijidad o a contradicción y, decirlas de otro, a injurias y a asperezas, es útil representar que es otra persona la que habla» (III.17.5). Parece ser esta la razón.

    - Alocutarios representados (v. 1-3): rentista, funcionario, terrateniente y coronel de artillería. Representan a la oligarquía, la burocracia, los gamonales y las fuerzas armadas. Sin embargo, en este grupo no parece existir poliacroasis. Tomás Albaladejo[3] dice que «[l]a poliacroasis existe aunque no se manifieste una mención explícita de los diferentes destinatarios individuales o formados por grupos de personas, si bien en ocasiones el discurso contiene lo que Alwin Fill ha llamado divided illocution (“ilocución dividida”)» (p. 3); por lo tanto podemos aventurar que la poliacrosis se efectúa en la pragmática interna del texto por la existencia de los otros alocutarios del discurso -unos no representados-, los oyentes/lectores quienes como árbitros juzgan la condición no humana de los alocutarios representados y deliberan sobre su condena a la extinción por serles provechosa para eliminar su propia condición subordinada.

    Por último, el peso de la argumentación recae sobre el locutor, ya que como dice Aristóteles, «para la deliberación es más útil la manera como se presenta el orador y, para los procesos judiciales, la actitud en que se halle el auditorio» (II.1.1).

    IV.- Cosmovisión

    En cuanto a la visión del mundo, podemos emparejarla con lo que Chico Rico llama los grados de defendibilidad de la argumentación (2.3), específicamente con dos de ellos: con el admirabile genus, en el que una causa «se enfrenta claramente a la conciencia general de los valores y verdades del público», en este caso de los alocutarios representados (condena); y con el dubium vel anceps genus, que «provoca en la conciencia general de los valores y de la verdad del público un serio problema con respecto a su mantenimiento», es decir, en la disposición de los alocutarios no representados (persuasión).

    En resumen, debido a la ilocución divida estamos ante dos grupos de alocutarios, el representado, para quien el discurso es eminentemente epidíctico porque entraña una censura de su conducta; y el no representado, para el cual es judicial, en tanto acusación de su pasado, a la par que deliberativo, tomado como condena de su futuro.



    [1] Aristóteles. Retórica. Introducción, traducción y notas por Quintín Racionero. Madrid, Editorial Gredos, 1990, 626 pp.

    [2] Chico rico, Francisco. «La Intellectio. Notas sobre una sexta operación retórica». En Castilla: Estudios de literatura, Nº 14, Universidad de Valladolid, 1989, pp. 47-55.

    [3] Albaladejo, Tomás. «La poliacroasis en la representación literaria: un componente de la Retórica cultural». En: Castilla. Estudios de Literatura, Universidad de Valladolid, 2009, pp. 1-26.

    jueves 27 de octubre de 2011

    Nadia* (o De la repetición)


    uno nunca sabe
    uno buscará, lleno de esperanzas
    los caminos del azar
    uno normal I siempre volverá
    si uno se mirase desde afuera sin piedad...

    Normal I, Fito Páez

    I

    Gonzalo levantó la mirada y la encontró agazapada detrás de unas enormes gafas. No había duda, acababa de tropezar con un fantasma.

    II

    Decir que Nadia era una chica cualquiera sería decir una mentira. Tenía el cabello ensortijado, corto y almendrado. Batido por el viento, lo traía sujeto con una banda elástica que cambiaba de color según su estado de ánimo.

    Nadia odiaba los pantalones estrechos y los jeans de sus amigas. Usaba siempre faldas largas con estampados que recordaban el forro de los cojines de los casas de las abuelas. De hecho, cuando uno ponía la cabeza entre sus muslos, sabía que podía quedarse dormido sin preocuparse por nada.

    Nadia tenía una respiración imperceptible, un olor a shampoo de bebé en el cabello y una piel tan sin marcas que cuando uno abría los ojos, su cuello, apoyado en la corteza de algún árbol, semejaba una pendiente de nieve no hollada.

    III

    Una de las grandes teorías de Gonzalo consistía en lo siguiente:

    - Cada uno carga con alguien siempre. Nadie llega solo.

    Entonces se ponía melancólico y pensaba en Nadia, su peso muerto, su propia carga. Nadia lo había dejado después de que él la dejará primero para escribir una novela. Pero, en realidad, no extrañaba a esa, la segunda Nadia, a la que le había reprochado su ninfomanía y sus arranques de histeria, sino a la otra, la anterior, la que tenía los frenos y el cerquillo, la chica a la que una vez también había visto, una mañana en el paradero, al levantar la mirada.

    IV

    «Cada uno trae una carga siempre. Nadie llega solo».

    Nadia Cero era el modelo de todas las Nadias.

    Pero, como estructura modélica no había nada de original en ella.

    Si uno indaga con paciencia y lee muchos libros se tropezara con algo valioso: Hace mucho tiempo, en un lugar muy remoto, al pie de la costa bretona, esperaba Isolda el retorno de Tristán.

    Y sin embargo, ¿qué Isolda? ¿Era la de las blancas manos o la de la rubia cabellera?

    Nadia Cero quedó como sustrato, como remanente, dispuesta a no dejarse vencer por las demás.

    V

    Hace cinco años, Gonzalo decidió escribir una novela.

    (Es decir, hace cinco años que Gonzalo existe).

    Imagino que su resolución no había sido producto de una detenida cavilación. Tampoco, el resultado de una necesidad expresiva particular. Por el contrario, me resulta fácil pensar en ella como en un gesto espontáneo. Algo que no podía explicar satisfactoriamente a los curiosos.

    - No sabía que escribías.

    - Hasta donde yo sé, no lo hago.

    - Entonces.

    - Nada… Escribo.

    Lamentablemente, cada vez que pienso en la primera Nadia recuerdo unos inquisitivos ojos pardos, agazapados detrás de unas enormes gafas, y el insólito rocío de flores estampadas.

    VI

    Al notar la diferencia sin notarla, uno busca una excusa para alejarse de ella.

    Nadia Dos fue un paréntesis. Pensó que funcionaría porque le producía reminiscencias de Nadia Uno, pero no fue así porque su modelo era Nadia Cero, con quien era incompatible.

    Nadia Dos fue el primer fantasma. Por eso la engañó dos veces:

    1) Con una desconocida.

    2) Con Nadia Uno, pero no funcionó. Ella también había dejado de ser Nadia.

    VIII

    Si la señora que dormitaba en la butaca de al lado le hubiera dicho a Gonzalo, como un avatar de Heráclito, «que nadie se baña en el mismo río dos veces»; él no hubiera tenido más remedio que atribuir su error al sueño, y responder cual Tristán:

    - Puede que los griegos hayan sido más higiénicos que las mujeres con las que me suelo acostar.

    IX

    Acaso no te has dado cuenta de que eso a lo que llamamos nuestra vida no es más que el imaginario desvarío de una conciencia ajena y cruel que se empecina en sostener nuestro amor sobre el endeble fantasma de sus deseos insatisfechos y pueriles y que esta voz con la que pretendo romper el hechizo que nos ata a su discurrir enfermo es también por completo otra de sus emanaciones pestilentes el execrable amor que nos tenemos no representa para tal engendro nada más que un eructo un fastidioso tintinear de su cerebro no lo entiendes nadia o es que tú como los otros ya estás sorda a toda luz a toda pasión a todo sueño

    un momento

    o es que tú no te llamas nadia.

    X

    Cuando la vio, se enamoró de ella. O mejor dicho, recordó que estaba enamorado desde hacía mucho tiempo.

    El reencuentro y el fin de la búsqueda. La felicidad principia… Free hugs time again.

    XI

    Gonzalo se pasó el verano descansado en casa. Leía por las mañanas, escribía un rato por las tarde y salía exclusivamente por las noches. Los fines de semana cocinaba y limpiaba las habitaciones. No dejaba de salir por las noches. A los pocos meses, Nadia Dos le volvió a hablar. Todos sus mensajes eran insultos que Gonzalo respondía con un eterno «ok».

    Con el transcurso del año, dejó de contestar los mensajes; conoció a una tal Ana; volvió a sus antiguas distracciones: pasear por los balnearios, ver películas en los cineclubes y escuchar respiraciones imperceptibles.

    XII

    En el devenir de Gonzalo, ¿qué fue primero?; ¿su deseo de escritor o su deseo de amante?

    XIII

    Gonzalo conoció a Nadia Tres en una sala de cine. Iban a pasar una película de la nouvelle vague y Ana lo había dejado plantado porque una reacción alérgica a las fresas del helado del día anterior la había postrado en cama. En aquella salida, Gonzalo había descubierto que Ana podía cambiar de color como la banda elástica de una de las Nadias. La irrupción de aquel recuerdo lo puso melancólico.

    Sacudió su cabeza y se topó con una figura conocida. La había visto antes. Era un sujeto de aspecto desaliñado, vestido con una camisa ridícula, que se sonaba la nariz con un pañuelo muy viejo. Asiduo a las salas de arte como se había vuelto, se había encontrado con él varias veces al finalizar las proyecciones. Dicho tipo solía salir al final.

    Una vez le había comentado a Ana sus sospechas:

    - Creo que lo hace para revisar si algún imbécil se olvidó algo debajo de las butacas.

    - ¿En serio?

    Casi por reflejo, desplazó su mirada hacia el otro lado de la sala. Se quedo fija en el umbral de la puerta. Su deseo había entrado en escena.

    XIV

    [John Cage, uno de los más importantes representantes de la música concreta norteamericana, hizo un experimento a mediados del siglo XX. Grabó su voz en una cinta magnetofónica y, a continuación, la reprodujo en un cuarto vacío. La emisión fue grabada en otra cinta y se procedió a repetir la operación reproduciéndola en el mismo ambiente y grabándola de nuevo. Esta secuencia se ejecutó hasta que las palabras articuladas por Cage terminaron convirtiéndose en un murmullo, un ruido indescifrable que parecía no significar nada].

    XV

    ¿Cómo explicar a Gonzalo?

    Gonzalo es la parte de otro personaje que quiere escribir una novela.

    Ese personaje se resiste a perderlo y le entrega a Nadia, su experiencia de Nadia.

    Gonzalo pierde al amor de su vida como si nunca hubiera existido: «Una tal Ana».

    ¿En qué momento nace Gonzalo?

    Cuando el otro personaje se enamora de Abril, y se rehúsa a aceptar su destino.

    Uno de los tantos nombres del joven Abril es Nadia Cero.

    Por eso, cuando Gonzalo levantó la mirada y la encontró agazapada detrás de unas enormes gafas: «No hay duda, acabo de tropezar con otro fantasma».

    El mismo, el de siempre.

    Tampoco había ninguna incertidumbre en el hecho de que la chica con la que se besaba Nadia Cero, aprovechando la oscuridad del espacio, era su imagen invertida. Su doble femenino. Ni de que el sujeto repugnante lo estaría esperando a la salida de la sala, porque ahora él era un sustrato, un remanente, dispuesto a dejarse vencer.

    Un objeto, una cosa, un algo. Debajo de cualquier butaca, olvidado por los demás.


    * En la onomástica de la Europa occidental, existen dos fuentes para este nombre. La primera, derivada del árabe, la emparenta con Nadiyya, que significa “la anunciadora”, “la intermediaria de Dios”; a la vez que “delicado” o “tierno”. La variación persa del mismo nombre en fārsī significa “rocío”. Por otro lado, en las lenguas de la Europa oriental, proviene del antiguo eslavo eclesiástico usado por los evangelizadores bizantinos como traducción de la palabra griega ελπίς cuyo significado es “esperanza”. De este procede el nombre ruso y bulgaro Надежда. Del antiguo eslavo oriental, derivado de la matriz anterior, se originan los nombres Надзея (bielorruso) y Надія (ucraniano). También el polaco Nadzieja. Todos con idéntico significado.


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