El trípode de Helena es un blog personal, es decir, yo soy el único que escribe en él. En la parte superior de la columna derecha, verán mi retrato y debajo una descripción fantástica (curiosamente muy real) de mi carácter. Todo junto es Bisutería barata... A continuación, en Oropel imperial están organizadas las entradas según los temas recurrentes. Lo que hay es simplemente el fichero del blog. Siguen dos listas: Cinefilia y Bibliomanía, cuyos fines son fáciles de suponer. Luego, otras dos secciones Hits del blog y De uno en uno cuyas funciones están (para variar) demás definir.
Si a alguno de ustedes le intriga el título del blog, de click aquí o busque la respuesta en el "oropel" de Relatos. Si están interesados en descubrir más acerca de la sugerente imagén del encabezado, entren aquí o revise la primera entrada del "oropel" Pintura.
En fin, los saludo y les exijo que si tienen algo que decir, sea para bien o para mal, háganlo escribiendo algún comentario.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Una señal en la oscuridad

Eran mediados de los 80, Páez aun no experimentaba aquel terrible trauma que lo sumergiría en un oportuno y maldito estado creativo. Escribió una canción junto a un "Flaco" tan flaco como él. Uno de los maestros de Fito hizo un álbum doble y nadie lo tomó en serio. Grabado violentamente, veinte canciones, hechas casi a la mitad por cada uno, excepto la última creada entre ambos. Hay otra canción del fascinante La la la (1986) es una de esas joyas sonoras que el tiempo se encarga continuamente de pulir.
Temas como Folis Verghet dedicado al mítico teatro de variedades parisino, Instant-táneas de fuerte construcción cinematográfica, Tengo un mono que expresa la insatisfacción ante lo que poseemos, Retrato de Bambis con una pieza instrumental en recuerdo de aquel cervatillo trágico, Asilo en tu corazón y la misma súplica de todo enamorado, Dejaste ver tu corazón no por gusto colocada en ese orden es la respuesta melódica del rosarino a la poesía spinettiana, el imperdible Sólo la la la que es broma lúdica y vocal, la recuperación de un tango en Gricel, esa sensación de persecución que se siente al escuchar Serpiente de Gas, la bellísima balada en Todos estos años de gente, la experimentación y la sorpresa en Carta para mí desde el 2086 (sí, cien años más allá de ese presente), la fabula mística de Jabalíes-conejines, ese anecdotario familiar que es Parte del aire, Cuando el arte ataque o una arenga a la pasión creadora, esa canción de cuna de Luis en Pequeño ángel, ese credo al amor de Arrecife, la plegaría a la vida en Estoy atiborrado con tu amor, Un niño nace que es canto de esperanza, el homenaje a Herzog de un cinéfilo en Woycek, y la ya mentada Hay otra canción.
Editado primero en dos LP's, luego en un CD (en donde por falta de espacio no entró la postrera canción) y recientemente editado en dos CD's, con nuevo diseño y el material completo, La la la seguirá siendo una piedra fundamental en la discografía del pop argentino.

video

Teatro Gran Rex, Bs.As. 1990. Presentación del disco Tercer Mundo.

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