El trípode de Helena es un blog personal, es decir, yo soy el único que escribe en él. En la parte superior de la columna derecha, verán mi retrato y debajo una descripción fantástica (curiosamente muy real) de mi carácter. Todo junto es Bisutería barata... A continuación, en Oropel imperial están organizadas las entradas según los temas recurrentes. Lo que hay es simplemente el fichero del blog. Siguen dos listas: Cinefilia y Bibliomanía, cuyos fines son fáciles de suponer. Luego, otras dos secciones Hits del blog y De uno en uno cuyas funciones están (para variar) demás definir.
Si a alguno de ustedes le intriga el título del blog, de click aquí o busque la respuesta en el "oropel" de Relatos. Si están interesados en descubrir más acerca de la sugerente imagén del encabezado, entren aquí o revise la primera entrada del "oropel" Pintura.
En fin, los saludo y les exijo que si tienen algo que decir, sea para bien o para mal, háganlo escribiendo algún comentario.

martes, 10 de marzo de 2009

Los amigos van y vienen, pero siempre quedan


Me acabo de dar cuenta de lo desafortunada de la frase anterior, pero la dejo porque en el fondo es muy cierta (al menos para mí).

Hace unas semanas una amiga "esclava" se fue a Bolivia para continuar sirviendo al Señor en Santa Cruz desempeñándose como docente (muy decentemente, claro) de una escuela de la zona.

En un par de días otro amigo regresa a Argentina para estudiar.

Dos personas diferentes que han compartido espacios diferentes y a los que asocio con amigos diferentes, con lugares diferentes en tiempos diferentes.

Cristabel y el Asilo Canevaro, el Magis en general y los voluntarios, los jesuitas y las esclavas, los retiros, las visitas y los famosísimos after.

Israel y Calabozos y Dragones, los Cósmicos, las amanecidas en casa de José, las "reus" después del trabajo en casa de Mapi, Lathánder y Kitty y el hitazo del verano: Shinigami.

Ambos pásenla bien en donde estén y recuerden a los que se quedan por acá.


Y así como unos se van otros quedan. El sábado me reuní con los chicos de la promo del cole. La gente Trilce. Fue un reecuentro emotivo y altamente etílico en donde corrió harta "chela" y del que prometimos hacer una costumbre periódica. Luis Miguel y Percca, a quienes no veía desde hace más de cuatro y dos años, respectivamente; Carlos y Privat, con ellos unos tres más o menos. Recordamos y rajamos como viejas chismosas, cada uno con otras preocupaciones y perspectivas en mente pero igual los mismos chicos del cole.

A ver cuando un cevichón, prometó que no estaré ronco la próxima, pero ya se sabe, son los riesgos de la vida bohemia.


Son los riesgos, ni hablar.

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