El trípode de Helena es un blog personal, es decir, yo soy el único que escribe en él. En la parte superior de la columna derecha, verán mi retrato y debajo una descripción fantástica (curiosamente muy real) de mi carácter. Todo junto es Bisutería barata... A continuación, en Oropel imperial están organizadas las entradas según los temas recurrentes. Lo que hay es simplemente el fichero del blog. Siguen dos listas: Cinefilia y Bibliomanía, cuyos fines son fáciles de suponer. Luego, otras dos secciones Hits del blog y De uno en uno cuyas funciones están (para variar) demás definir.
Si a alguno de ustedes le intriga el título del blog, de click aquí o busque la respuesta en el "oropel" de Relatos. Si están interesados en descubrir más acerca de la sugerente imagén del encabezado, entren aquí o revise la primera entrada del "oropel" Pintura.
En fin, los saludo y les exijo que si tienen algo que decir, sea para bien o para mal, háganlo escribiendo algún comentario.

lunes, 11 de mayo de 2009

Travesitas arequipense

No es difícil sentarse un rato y contarle a alguien lo que hemos vivido, lo que hemos sentido, lo que hemos experimentado. Lo difícil es mantener el tono, no emocionarse, no volverlo a vivir. Eso me ha pasado muchas veces desde que regresé de Arequipa. Será que este viaje no sólo fue un encuentro con otros; también fue un encuentro conmigo mismo. Y a pesar de todos los inconvenientes que tuvimos que sortear para poder llegar hasta allá, a pesar del cansancio y del sueño, del retraso y del enojo, nunca nos faltó el ánimo. Sabíamos que nos esperaban y que, desde antes de conocerlos, nuevos amigos nos tenderían la mano, nos darían un beso o simplemente nos sonreirían. Era natural, tan natural como el hecho de que nuestras expectativas no fueron defraudadas. Compañeros de ruta, jóvenes con similares intereses, anhelos y proyectos nos hicieron sentir como en casa, como parte de una gran familia. Luego, los días se nos hicieron cortos y plenos; compartimos la mesa, la alegría y la esperanza y nos dimos cuenta de que no estábamos locos, de que la justicia motivada por la fe no es una empresa utópica. Hay tantos nombres a los que debería agradecer tantos regalos, amigos de Tacna, de Arequipa y de Lima; ahora, a la distancia, los recuerdo y les pido -como lo hizo desde el Cuzco una de nosotros- sigan trabajando para esa industria, la más urgente para el mundo, para nuestro país, para Dios, la industria del Amor.


Y además les dejo el video del Javicho:

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