El trípode de Helena es un blog personal, es decir, yo soy el único que escribe en él. En la parte superior de la columna derecha, verán mi retrato y debajo una descripción fantástica (curiosamente muy real) de mi carácter. Todo junto es Bisutería barata... A continuación, en Oropel imperial están organizadas las entradas según los temas recurrentes. Lo que hay es simplemente el fichero del blog. Siguen dos listas: Cinefilia y Bibliomanía, cuyos fines son fáciles de suponer. Luego, otras dos secciones Hits del blog y De uno en uno cuyas funciones están (para variar) demás definir.
Si a alguno de ustedes le intriga el título del blog, de click aquí o busque la respuesta en el "oropel" de Relatos. Si están interesados en descubrir más acerca de la sugerente imagén del encabezado, entren aquí o revise la primera entrada del "oropel" Pintura.
En fin, los saludo y les exijo que si tienen algo que decir, sea para bien o para mal, háganlo escribiendo algún comentario.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Ídolo

El pasado 10 de octubre este blog cumplió 1 año de vida y su humilde portador, es decir, el Cesarino tuvo la suerte de celebrarlo en compañía de dos buenos amigos. El punto de encuentro -como tenía que ser- fue el Jockey Club minutos antes de las 9 pm. La excusa: Fito.
Hora y media de concierto, aplausos, salida del maestro, vuelta y veinte minutos más, otra salida, ovación, otra vuelta y por último, paroxismo ante él, por él. Todo, todito con un pianito y los diez dedos del flaco. Y la vida que ese noche iba y venía por entre nosotros.
Tres anecdotas:
1) Nos colamos y escuchamos los primeros 20 minutos desde VIP.
2) Había uno que otro "fan de grandes éxitos" que no salía de las canciones conocidas y que en el resto se callaba, felizmente.
3) Al final, cuando un grupo de fanáticos se pegó al escenario a gritar para que salga Páez por tercera vez, tuve la suerte de verlo cantar a 3 metros de distancia.
Recuerdos imborrables, temas clásicos reversionados como en su último disco (No sé si es Baires o Madrid) y del anterior (Rodolfo), configuraron esa noche mágica, en la que el Rosarino nos confesó que amaba a Chabuca y en la que nos regaló una versión a capella del Yo vengo... y una coda hermosísima para rematar Mariposa...
Alegría, alegría; y ya verás como trasformaste el aire del lugar.


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