El trípode de Helena es un blog personal, es decir, yo soy el único que escribe en él. En la parte superior de la columna derecha, verán mi retrato y debajo una descripción fantástica (curiosamente muy real) de mi carácter. Todo junto es Bisutería barata... A continuación, en Oropel imperial están organizadas las entradas según los temas recurrentes. Lo que hay es simplemente el fichero del blog. Siguen dos listas: Cinefilia y Bibliomanía, cuyos fines son fáciles de suponer. Luego, otras dos secciones Hits del blog y De uno en uno cuyas funciones están (para variar) demás definir.
Si a alguno de ustedes le intriga el título del blog, de click aquí o busque la respuesta en el "oropel" de Relatos. Si están interesados en descubrir más acerca de la sugerente imagén del encabezado, entren aquí o revise la primera entrada del "oropel" Pintura.
En fin, los saludo y les exijo que si tienen algo que decir, sea para bien o para mal, háganlo escribiendo algún comentario.

lunes, 21 de abril de 2008

El ta' fregao del tráfico

Foto perteneciente a la serie Los invisibles (2008), celulero de espalda al tráfico.

Paso más de tres horas sentado (y muchas veces parado) soportando los: "Avance al fondo", "Cuidado con tu mochila", "Asiento reservado", "A ver, a ver", "¿A dónde vas?", "Pisa, pisa", y demás etcéteras de la historia. Clásica historia que se repite una y otra y otra vez todas las mañanas. Asfixia y ataraxia. Dolor de muelas, ojos legañosos, pupilas inyectadas, alientos putrefactos, modales hoscos. En dos palabras: Transporte Público. Y peor, el de nuestra queridísima capital. Tengo tres obras (de reconstrucción, remodelación, redistribución) delante, el carro toma desvíos inimaginables y ridículos, y yo, pobre infeliz transeunte, transportado, arriado, me muevo como una gelatina agarrado del pasamano del vehículo.
Cuando consigo lograr una plaza (generalmente proyectando mi mochila hasta el asiento, como bandera que señala el territorio conquistado) y me desplomo, los golpes de algún maletín, la voluminosa barriga de algún gordo o simplemente el reggeton que alguien escucha con su Mp3 a mi costado no me permiten leer en paz y paliar así el fatigoso viaje.
Un escritor griego decía en uno de sus poemas (Ítaca, si mal no recuerdo) que lo importante no era el destino, sino el camino. Se ve claramente que Cavafis jamás viajó en una de nuestras famosísimas combis.

1 comentario:

musmuki! dijo...

puxa como te entendemos los que tenemos que pasar la av Arequipa por decirlo mejor : el infierno.
El ambiente del micro es el espacio perfecto para que uno se vuelva psicópata.
Incluyendo a cobradores, choferes, vendedores ambulantes, etc.