El Trípode de Helena es un blog personal. En la parte superior de la columna izquierda, verán mi retrato y debajo una breve biodata. A continuación, están organizadas las entradas según los temas recurrentes y según la fecha en la que fueron publicadas. Si a alguno de ustedes le intriga el título del blog, de click aquí. Si están interesados en descubrir más acerca de la imagen del encabezado, entren aquí.

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domingo, 23 de febrero de 2025

Filoxenia


A propósito de una noticia que leí hace unos días en Internet, le pedí a ChatGPT, una red neuronal desarrollada por OpenAI, organización dirigida por Sam Altman, con sede en San Francisco, California, EE.UU., de escribir un resumen del hecho:


Tragedia frente al Ufficio Immigrazione en Roma

En la noche del 27 al 28 de enero de este año, un hombre fue encontrado muerto frente al Ufficio Immigrazione de la Questura de Roma. Según los testigos, se trataba de una persona de avanzada edad que había estado esperando en la fila para realizar un trámite de solicitud de asilo.

La Unione Sindacale di Base-Migranti denunció que el fallecido era una de las muchas personas que deben hacer largas colas a la intemperie para gestionar documentos esenciales. Asimismo, atribuyó su muerte a la atención inhumana que reciben los migrantes por parte de las autoridades.

En cambio, la Questura sostuvo que el fallecido no era un solicitante de asilo, sino un ciudadano rumano con una orden de alejamiento del territorio italiano, y que su muerte ocurrió mientras dormía en un refugio improvisado cerca del lugar.

Varias organizaciones convocaron una manifestación el 29 de enero en Piazza Santi Apostoli para exigir justicia y mejores condiciones para los ciudadanos extranjeros. Por su parte, la senadora Cecilia D’Elia (Partito Democratico) relacionó el incidente con el decreto-ley 133/2023 (Disposizioni urgenti in materia di immigrazione e protezione internazionale) que ha restringido la concesión de permisos de residencia. La asociación Nonna Roma criticó la falta de respuesta institucional y consideró el suceso como un reflejo de las prácticas que fuerzan a los migrantes a la irregularidad.

Este trágico hecho pone en evidencia una problemática estructural en las oficinas de inmigración de Italia, no solo en Roma, sino en otras grandes ciudades, donde se reportan condiciones indignas y prácticas burocráticas que dificultan la regularización de los migrantes. Mientras tanto, diversas organizaciones sociales piden reformas urgentes para garantizar el respeto a los derechos de las personas extranjeras en el país.


Luego, le pedí a ChatGPT que escribiera un poema en base a esta noticia. Le di solo tres indicaciones: que fuera breve, que estuviera escrito en cuartetos y que imitara el estilo de la poesía de Martín Adán (Ramón Rafael de la Fuente Benavides) muerto en un hospital de Lima, en la noche del 29 de enero de 1985, exactamente cuarenta años antes del migrante en Roma. 


Filoxenia

¿Qué sabes tú de un animal en Roma?

¿Un animal sin más que su fila,

que espera, como otros,

bajo la luna de enero?


¿Te has informado, alguna vez,

desde tu cálido asiento,

de su soledad tan mortal 

como el puñal de un carnicero?


¿Acaso has muerto, tú también,

en una calle exhausto,

sin apelar la sentencia

de un forzado descanso?


El Otro, el Prójimo, no existe ya,

es un fantasma,

un ruido que se pierde,

entre gritos ahogados.


En París, en Madrid, 

en Berlín, en Washington,

los burócratas se preparan

para lavarse las manos.


Pavía, 30 de enero de 2025

martes, 17 de mayo de 2011

Yo debo acusar, yo acuso

Considerando varias perspectivas y dados los acontecimientos más recientes, son tres los cuestionamientos cuya resolución resulta inaplazable para la recuperación de un óptimo nivel académico en la Escuela de Literatura de la Facultad de Letras y CC.HH. de la UNMSM.

El tiempo perdido

La carencia de profesores especializados y especialistas en los cursos de historia literaria ha generado que el estudiante promedio que egresa de la Facultad tenga apenas los conocimientos necesarios para esbozar una opinión sobre otras literaturas occidentales (como la grecolatina, las medievales, la española y la hispanoamericana) que sea medianamente válida a cambio de no salirse del lugar común. Esto se debe básicamente a dos factores: a la falta del contacto directo con los textos en la lengua original, es decir, sin traducciones de por medio (o, en su defecto, con traducciones críticas de valía) y a la proverbial incompetencia de los docentes que imparten dichas cátedras. Su desidia y falta de preparación tanto en las lenguas propias de dichas literaturas como en las disciplinas sociales hacen de ellos verdaderos ejemplos de mediocridad que contribuyen a la reducción fáctica, e incluso accesoria, que muchos alumnos realizan de los discursos históricos.

La intraducibilidad teórica

Hacia la mitad de la carrera, con la elección teórica, se produce la escisión de los estudiantes entre dos modelos metodológicos que condicionan en varios casos su producción académica posterior. Por un lado, la psicocrítica basada en la lectura postestructuralista de Lacan del psicoanálisis freudiano; y, por el otro, la sociocrítica de corte semiótico y culturalista de Bajtín. Paralelamente, los cursos de interpretación brindan algunas bases (muy incompletas) de otros marcos teóricos: la hermenéutica de Gadamer, la narratología de Genette, la semiótica tensiva de Fontanille o las teorías de la ficción. En el cuarto año el panorama se amplia aún más: retórica general textual, teoría literaria feminista, estudios poscoloniales, teoría literaria latinoamericana, etc. Todo esto debido a la sobreproducción teórico-crítica del primer mundo, la cual es asimilada por la Escuela de forma antropofágica. Este pluralismo, aunado a las rencillas y animadversiones personales entre los profesores, termina (re)produciendo, en sus más destacados discípulos, el solipsismo intransigente y poco conciliador que ve en los aportes del otro solo las limitaciones del instrumental teórico y nunca sus logros en el campo de la investigación. La intraducibilidad está sometida no a la imposibilidad real del establecimiento de un diálogo entre los investigadores sino a razones de orden extraacadémico que incitan el babelismo pirotécnico imperante en las aulas.

La gran ilusión

A pesar de que el estudiante sanmarquino presenta un perfil aceptable (salvo en la mayoría de los casos en lo referente a su dominio de una segunda lengua), resulta bastante difícil comprobar que de cada base que egresa son pocos los alumnos que continúan sus estudios de posgrado en el extranjero mediante el nutrido sistema de becas que bombardea incesantemente a la Escuela. Básicamente, esto se debe a que no existe una campaña intensa sobre las posibilidades que se le abren a quien ha terminado el pregrado. En ese sentido, muchos profesores no contribuyen a promover este mecanismo manteniendo una actitud de abierta hostilidad contra «los que se han ido». A diferencia de las universidades particulares, no existe lobbying, la comunidad docente, en su mayoría, no conecta (o no puede conectar porque también está aislada) al joven investigador con investigadores reconocidos con los cuales podría eventualmente trabajar. Y aunque una forma de revertir esto puedan ser los eventos académicos, a los cuales viene uno que otro profesor de valía, el círculo de beneficiados directos sigue siendo reducido dado que no se trata de una política institucional de la Escuela, sino de la voluntad de un grupo de estudiantes, con intereses particulares, apoyado por algún docente en una relación de provecho mutuo. Así, el literato sobresaliente acaba por estudiar lo mismo en la maestría de San Marcos; y el mediocre, en no estudiar nada y regresionar mediante el ejercicio castrante de la docencia escolar o de academia.


Las autoridades universitarias (estudiantiles y docentes) que sean elegidas no deben pasar por alto los problemas fundamentales de la Escuela de la cual son representantes; de lo contrario, nunca se la podrá remontar del atolladero académico en el que se haya presa.