Hay objetos que usamos y nos colocan dentro de una larga historia. Fundada en Florencia, en 1921, por Guccio Gucci (1881-1953), la casa de moda italiana nació entre el cuero y la fascinación por la elegancia inglesa. Mis gafas Gucci son, en cierto modo, una pequeña puerta de entrada a ese universo. Aquí, cinco artículos para entender esta marca.
La maleta Gucci (años 20)
Antes de vestir cuerpos, Gucci acompañaba viajes. Todo comenzó con un objeto destinado a contener otros objetos.
El mango Bamboo (1947)
En la posguerra, la escasez de materiales obligó a transformar la necesidad en imaginación: el bambú, curvado artesanalmente, se convirtió en el asa de un bolso extraordinario.

El bolso Jackie (1961)
Su silueta flexible y su cierre característico sobrevivieron a las tendencias, hasta el punto de regresar una y otra vez bajo nuevas interpretaciones.
El traje de terciopelo (1995)
Con Tom Ford al frente de la dirección creativa, Gucci encontró una sensualidad distinta: siluetas precisas, terciopelo, brillo y una puesta en escena del deseo.
El bolso Dionysus (2015)
Bajo Alessandro Michele, Gucci abrazó el eclecticismo, las referencias históricas y una estética deliberadamente exuberante.
Un siglo después de su nacimiento, Gucci continúa negociando con su propio archivo, entre la memoria artesanal y la necesidad de innovar. La llegada de Demna Gvasalia a la dirección artística en 2025 abrió otro capítulo para una casa acostumbrada a reinventarse mediante personalidades creativas muy distintas.





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